PaOctubre: El arte emergente y la experimentación visual que se gestó en Córdoba
El arte suele estar lejos de las instituciones. Nace en las calles, vive en lo social y nace en las reuniones y espacios compartidos de creación, muchas veces en las aulas. Aunque es cierto que la validación final para exponer o dar voz a los proyectos artísticos lo dan las instituciones.
En esa línea fresca, rebelde, llena de vitalidad y juventud nace PaOctubre, un colectivo artístico cordobés activo entre 2007 y 2017, formado en la Escuela de Arte Mateo Inurria. Durante esos años, este grupo se convirtió en un motor clave de la escena emergente, demostrando que la autogestión y la mezcla de disciplinas podían generar un discurso visual nuevo en la ciudad. Algo que nacía de las calles, de lo urbano y por qué no decirlo, también de lo divertido y desenfadado. Acercando el arte a cualquiera que quisiera participar.
El origen: La Escuela Mateo Inurria y la necesidad de crear y experimentar.
El grupo comenzó a gestarse en el verano de 2007, justo cuando el grupo terminaba su etapa en la Escuela de Arte Mateo Inurria. Con la energía y la vitalidad de quien acaba de obtener herramientas y conocimiento para crear su propio camino al margen de los circuitos institucionales más rígidos. Saliendo de lo más hermético para gestionar algo orgánico, vivo. Acercándose al arte sin etiquetas, ni exigencias ni tampoco con la finalidad de una acogida masiva.
Lo que empezó como un colectivo de seis integrantes, con perfiles que abarcaban la ilustración, el diseño gráfico y la fotografía, acabó consolidándose en un núcleo más compacto con el tiempo. El nombre del grupo lo decía todo: había que tener un proyecto sólido listo para el mes de octubre. Así que había que terminar el proyecto «pa Octubre».
Un laboratorio visual: De la cultura popular a la vanguardia
Desde el principio, el interés de PaOctubre no fue centrarse en una sola disciplina, sino hacer que la ilustración, el diseño gráfico y la fotografía convivieran y se retroalimentaran. Creando un todo de las diversas disciplinas que aprenden a entretejer un lenguaje propio. Cada exposición buscaba un formato distinto, una línea novedosa que no tenía por qué seguir un patrón ya establecido:
Intervención en otros soportes: En octubre de 2009, el grupo presentó la exposición ‘Bichos populares‘ en la Taberna La Espiga. Fue una muestra innovadora que ofrecía un diseño único en el soporte de camisetas con dibujos y diseños singulares que creaba cada uno de los componentes del grupo, demostrando que el arte podía cambiar de soporte y ser accesible.
Reinterpretación literaria: Proyectos inspirados en referentes como Lewis Carroll (Alicia a través del espejo) permitieron al grupo integrar a personas del entorno cordobés en escenas oníricas. Jugando e interactuando directamente con la sociedad, acercando el arte a todos.
Diálogo con la tradición (El homenaje al Equipo 57): Uno de los trabajos más significativos fue el homenaje al histórico grupo de vanguardia cordobés fundado en París en 1957. El colectivo estudió su manifiesto y su manera de trabajar la geometría y el color, trasladando esa filosofía a su propio lenguaje visual. Un pequeño homenaje a esa tradición artística cordobesa. Este proyecto se expuso en la Casa de la Juventud de Córdoba y en el Centro Cívico Municipal de la Plaza de la Corredera.
El circuito independiente: Festivales y autogestión
Para PaOctubre, sacar el arte de los espacios convencionales era fundamental. El colectivo se movió con soltura entre el circuito institucional y el independiente, enfrentándose al reto que suponía ese equilibrio, exponiendo en lugares como la Sala Aires y colaborando habitualmente ilustrando artículos para la revista cultural Ohjas Sueltass.
Además, llevar sus propuestas a otros lugares de la provincia andaluza consolidó su presencia en la escena emergente:
Festival Wasqha (Almedinilla): El grupo participó en la Exposición de Arte de este festival a principios de noviembre de 2013, abriéndose camino más allá de la ciudad.
Periscopia (Pozoblanco): Un punto de encuentro clave para la creación joven en Andalucía, donde compartieron procesos con otros colectivos.
El archivo digital como memoria cultural de Córdoba
Hacer arte emergente en Córdoba se sostenía sobre la autogestión, saliéndose de patrones. Como le ha pasado al arte a lo largo de la historia, las instituciones tardan más en hacerse eco de las nuevas tendencias y novedades artísticas que conviven en la sociedad. PaOctubre documentó todo este esfuerzo colectivo en su blog (paoctubre.blogspot.com), que funcionó durante años como un cuaderno de bitácora detallando procesos, montajes y reseñas de prensa.
Hoy, revisar ese archivo no es un ejercicio de nostalgia (que también), sino una forma de entender cómo se construyó la escena cultural de la ciudad. PaOctubre demostró que la creación artística no es solo un acto estético, sino una herramienta para construir historias en común, dejando una huella real y activa en la memoria del arte contemporáneo cordobés. Una memoria valiente que demostró que el arte es democrático, social y que se aleja de las reglas y lo establecido.
PaOctubre es un recuerdo de cómo hacer arte sin reglas, presiones o espectativas si no fluyendo en un ejercicio de sinergia y diversión gracias a un grupo multidisciplinar.
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